Tipos de voto en las elecciones.

Cuando llegado el momento de votar, no hay ninguna opción que nos convenza….¿Que opciones tenemos?

las opciones son claras: voto nulo, voto en blanco o abstención.

Pero lo que no está tan claro es que repercusión tiene cada opción y, lo que es más importante, ¿es ese el efecto que quiero conseguir con mi “no voto”?

1. Es nulo el voto emitido en sobre o papeleta diferente del modelo oficial, así como el emitido en sobre que contenga más de una papeleta de distinta candidatura. En el supuesto de contener más de una papeleta de la misma candidatura, se computará como un solo voto válido. Serán también nulos los votos emitidos en papeletas en las que se hubieren modificado, añadido o tachado nombres de candidatos.

Con este tipo de voto conseguimos manifestar dos cosas:

1- Sí queremos votar y sí queremos expresar que no hay nada que nos represente entre las distintas candidaturas. (Esto lo diferencia de la abstención que puede ser consecuencia de descuido, desidia u otra causa que nos impide votar como una lesión o enfermedad).

2- Nuestro voto no cuenta, no tiene peso en la barrera electoral (que tiene por objeto dificultar el acceso a escaños de las formaciones más pequeñas). No va para nadie.

2. Se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos.

Con este voto expresamos cosas distintas a las del voto nulo. aunque también dejamos clara nuestra disconformidad manifiesta con las opciones que hay. Este voto no va a la mayoría como sostienen algunas personas, sí es cierto que favorece a las fuerzas políticas de mayor tamaño, en detrimento de las menores, porque este voto si suma para el total de votos emitidos incrementado el número de votos necesarios para obtener un escaño (barrera electoral).

3. La más sencilla de todas las opciones…no ir a votar y listo.

Si optamos por no ir no dejamos claro que es un acto voluntario y no fruto de la desidia, descuido o desvinculación con los actos electorales (no queda claro el castigo a los políticos).

Veamos los efectos con un ejemplo:

En un pueblo con 1500 habitantes se celebran elecciones para elegir alcalde.

De esos 1500 se quitan aquellos que no pueden votar, supongamos que 250 son menores de edad.

El censo electoral es de 1250 y votan así:

ABSTENCIÓN: 50 que se quedaron en su casa.

Nulos 250

Blanco 175

PP:       350

PSOE: 400

IU:          25

Entonces al recuento salen 1200 papeletas a las que hay que descontar 250 votos nulos. Quedando así  950 votos válidos ( suma de los votos a los partidos más los votos en blanco) la barrera electoral que da acceso a un concejal es del 3% (el 3% de 950 es 28’5).

Volvemos al ejemplo y comprobamos que PSOE gana las elecciones seguido de PP…

IU se queda fuera, sin ningún concejal porque sus 25 votos no superan la barrera del 28’5…

Esos 175 votos en blanco dejan fuera del ayuntamiento a IU, si hubieran sido votos nulos o abstenciones…la cosa sería distinta.

La distinción de estos votos de castigo es fundamental para que surtan el efecto que deseamos…y, sí, es cierto, cada voto cuenta. Ahora bien, es importante que cuente para aquello que yo quiero que cuente.

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