Laboral

Recuperar la pacífica posesión de aquello que nos pertenece es algo que la justicia nos reconoce sin miramientos. Ahora bien, socialmente está mal visto expulsar a una familia por impago. Está claro, que no es lo mismo sufrir una ocupación o parecer a un inquilino de mala vida que no paga en tiempo y forma, que soportar los impagos de una familia que cayó en peor fortuna, ya sea por el paro, una enfermedad o cualquier otra eventualidad.

De todas formas, quien debe solucionar ese problema social es la Administración pública y no un propietario que quiere obtener un beneficio. En España somos muy dados a ser generosos con lo de los demás y no tanto con lo nuestro.

Sea como fuere, debemos hacer valer nuestro derecho sin pretender el perjuicio de nadie.